Muchas veces nos quedamos en los superficial de lo que ha ocurrido, no indagamos las causas o motivos que han hecho que tal o cual sea así, es más fácil criticar que ponernos en el lugar de los demás.
Buscar reflejos en la ciudad, en casa o en las personas permite atisbar esa parte espiritual que nos apacigua o que nos enfurece. El reflejo permite sacar a la superficie ese "otro lado" que está oculto a nuestros ojos.
Podemos ver lo maravilloso del mundo a través de los reflejos ya que crean composiciones atractivas que nos recuerdan que la belleza puede estar escondida detrás de cualquier esquina.

A las personas nos gusta vernos en el espejo, porque podemos presentarnos de diferentes maneras: disfrazados, maquillados, naturales, recien levantados, etc.

La ciudad se refleja de forma diferente en cada lugar. Con la fotografia podemos conservar ese instante único que nos muestra una plaza, un edificio o una persona de forma especial.





